¿Quiénes somos?
BORODON: Rafael San Juan Carques
MULGO: Jesús Bustos Gutiérrez
X2: Rosa Paniagua Cruz
TANILA: David Rodríguez García
LA VOZ DE LA CONSCIENCIA: Manuel Morales Domenech

BORONDON
Responsable de este esperpento teatral, representa a Borondón, el director de la compañía. Un cebollón que parece tener "gusto por él mal gusto", echando mano al banco de los recursos acabados, puesta en escena, guión, actores, proyecciones... todo huele a rancio, a pasado de moda, a un sinsentido que ya no tiene ningún encaje en estos tiempos. Como actor, se mueve por el escenario como saco de patatas, moviendo las manos como un molinillo.
¡Aviso a los de las primeras filas!. Traerse paraguas y chubasqueros; el viejo escupe como una llama andina.

Mulgo
Actor mediocre, parece haberse convertido en esta obra "en el rey de la interpretación en el escenario de los tuertos". Mulgo "el forzudo"... escarbas un poco y lo que hayamos es el encefalograma plano de la comedia. Porque él pretende ser clown, ir de guay con los niños/as, ser el bueno de la peli... Pero le falta algo fundamental: la gracia. Me pregunto porqué se contuvo Borondón cuando... Bueno, cuando vean la obra ya sabrán a que me refiero.

X2
Ejecutiva de profesión y expulsada de todos los grupos amateur donde ha estado. Se ha colado en esta compañía para hacer el papel de una extraterrestre. Aparte de la voz de pito que pone, no encontramos en ella más registro que esos andares robóticos que tienen más parecido a una sintomatología de hemorroides que a "los andares de otros mundos". ¡Anda Rosa, no quieras ser famosa, vuelve a tu oficina!

Tanila
Interpreta, por decir algo, el personaje de Tanila: "Una bella mujer que baila, canta y toca la pandereta como ninguna", que es como le presenta Borondón. Pues bien, ni baila, ni canta, ni toca la pandereta ¿Y qué hace? pues eso: NADA. Pero es que encima lo hace con la "SOSAINA" de cien princesas mojigatas esperando a su príncipe en el torreón. Por cierto, va de mujer barbuda, cosa que no se entiende, aunque según las malas lenguas fue una idea de él mismo para ocultarse de que algún conocido lo pudiese ver, si tuviese la osadía de venir a esta función.

La Consciencia
Menos mal que contamos con LA CONSCIENCIA que pone orden a este desastre absoluto y dan sentido al espectáculo que van a disfrutar... ¡O NO!